viernes, 30 de septiembre de 2016

Cambiando el chip

Tras mi paso por la Isla Esmeralda y la Expotaku de Gijón, muchas cosas han cambiado en mi rutina, y todavía más están por hacerlo.

Ambas experiencias han sido de lo más instructivas, para bien y para mal; en ambas me lo he pasado maravillosamente, con gente a la que veo con muy poca frecuencia, y ambas me han ayudado a cambiar el chip, no mucho, pero al menos a romper el círculo vicioso en el que me encuentro desde hace dos años. Y quien dice romper... bueno, digamos que lo he cambiado por una espiral, pero por algo hay que empezar.

Por el momento, he decidido dejar de estar tan estresada. Para empezar, he retomado la lectura, un placer que tenía olvidado y relegado a una esquina cogiendo polvo y telarañas porque era incapaz de concentrarme en lo que intentaba leer. He comenzado con lecturas ligeras y sencillitas, pero oye, ya es meritorio el ser capaz de sentarme y conseguir distraerme durante una, dos o hasta tres horas seguidas sin que empiece a hiperventilar porque no estoy haciendo algo "de provecho". Algunos colegas han conseguido también sacarme de casa de vez en cuando para ni más ni menos que simplemente hacer maratones de películas y otras chorradas (vaya, otro día malgastado...). Además, he decidido dejar de aceptar pedidos durante un tiempo, terminar con calma los atrasados y prepararme antes de volver a las andadas.


La semana que viene, como plus, comenzaré un curso tras el que estuve 3 años sin éxito, ya que las plazas se asignaban por sorteo, hasta que han tenido a bien considerar la opción de realizar prueba de ingreso, lo que me coló directamente como tercera de mi clase. Es un curso de artesanía en cuero, que me tendrá ocupada 2 años (+1 de especialización opcional, que obviamente intentaré realizar), y que ampliará mi ámbito de trabajo en el rol en vivo, de solamente réplicas de armas a complementos y piezas de armadura.

Y una vez más, haciendo gala de mis feas costumbres de no saber decir no y dejarme liar para todo, he acabado encabezando un proyecto que en cierto modo cambiará también mi rutina. En mi empeño por conseguir que algunos colegas asistan a Versum 2017, el tema me ha explotado en la cara, y como todas las víctimas con las que hablé son casi tan pobres como yo, vamos a comenzar un pequeño proyecto de autofinanciación pendiente de perfilar, pero que incluirá tener algún minion a mi disposición para realizar trabajos, lo que espero que reduzca mi carga de trabajo y mejore los plazos de entrega de los pedidos, solucionando gran parte de mis preocupaciones actuales.


La desembocadura a toda esta nueva situación era inevitable, no podía seguir ignorando los problemas de salud, tanto física como psicológica, que me estaban provocando, y si no sale bien... Bueno, será sólo otra muesca en mi cinturón de fracasos. Pero el mayor fracaso de todos es rendirte sin haberlo intentado siquiera, así que avanti con todo...

lunes, 22 de agosto de 2016

Montaña rusa

Para empezar, me gustaría disculparme por el abandono que este blog lleva ya unos meses sufriendo, aunque no es nada comparado con la dejadez a la que he sometido a Las Forjas de Skilfngheim y de la que más me arrepiento. Pero a decir verdad éste ha sido un verano de locos. Más bien, está siendo un año de locos, de altibajos tan pronunciados que me impiden centrarme en cosas pequeñas, detalles, como son actualizar los blogs con contenidos interesantes y de utilidad, y no sólo poniendo excusas de por qué no estoy haciendo mi maldito trabajo.

Pero sí que lo estoy haciendo. Es ese tipo de trabajo apenas visible, el que no se nota porque nadie ve un avance o un cambio, pero es esa labor que permite que las cosas continúen como están, que en muchos casos, como es éste, es el trabajo más duro de todos porque absorbe completamente a la persona que lo realiza.

Aunque pequeños, no obstante, sí que ha habido algunos cambios. A nivel asociativo, muchos novatos llegados de actividades de exhibición y publicidad, renovaciones de personal a muerte (que me impiden a mí tomarme unas vacaciones), ampliación de inventario (adivinad quién está haciendo dicha ampliación)... A nivel federativo, asentando estructuras, normativas y atrayendo también muchas nuevas asociaciones que empiezan con garra. A nivel de equipo, renovaciones y estudios de estrategia para mejorar.

Y a nivel personal... Bueno, demasiadas cosas. Buenas y malas. Quizás más malas que buenas. Muchos nuevos encargos a contrarreloj, otros que se van atrasando alarmantemente, medio agosto para hacer 150 horas de trabajo a marchas forzadas, pérdidas de memoria debidas al estrés, otro tipo de pérdidas más sentimentales... Pero también conocer gente nueva que me ha enriquecido (aunque fuese a las malas), saberme rodeada de un equipo que me adora, y unos amigos que siempre intentan ayudarme en todo, aunque algunos se hayan rendido ya...

Que no os confunda mi actitud pesimista, no soy una persona que sólo ve un lado de la moneda, aprecio las cosas buenas que tengo en mi vida, pero la mala racha continúa, y pido comprensión al respecto. Esta semana me tomaré lo más parecido a unas vacaciones que he tenido en un año, la visita ya obligada a la Isla Esmeralda a trabajar. Sí, trabajar allí son unas vacaciones para mí. Una semana alejada de mis obligaciones habituales y mi rutina para sumergirme en una realidad paralela y fantástica, y estar con gente a la que sólo puedo ver una vez al año. Y sí, eso supone no celebrar mi cumpleaños, pero bueno, tampoco sé muy bien qué celebrar a estas alturas, así que celebraré un año más de paciencia infinita, aguante pétreo y fuerza descomunal, y agradecer a los que me han aguantado un año más, a mí y a mis incapacidades. Volveré, espero, más relajada y con mayor (o al menos algo de) motivación. Y sí, tendré la jineta y la daga a tiempo para la Feira Franca de Pontevedra.


miércoles, 20 de abril de 2016

Cuenta atrás a mayo

Hace poco, hablando algunos compañeros de la Federación Española de Softcombat, me comentaron que varios de ellos organizan su año teniendo como epicentro y referencia el puente de todos los santos, fecha en la que se organiza Hijos de Rothgar.

Pues mi epicentro es mayo. ¿Por qué mayo? Porque es el mes de mayor actividad y trabajo: exhibiciones varias, primera tanda de eventos grandes, preparación para el verano, últimas jornadas de liga, oleadas de novatos, exámenes finales... Y, sobre todo, ExpOtaku A Coruña. Sí, mi epicentro anual es la ExpOtaku.

Si ahora preguntáis por qué, es que no entendéis nada. ExpOtaku A Coruña es el mayor salón alternativo de Galicia y el mayor de la gira ExpOtaku, y cada año crece todavía más y más. Y decir que COGA organiza ExpOtaku no es más cierto que decir que es la ExpOtaku la que controla a COGA. A día de hoy falta exactamente un mes y en la organización ya nos estamos tirando de los pelos. Por suerte no los unos a los otros (aún). Esta semana se publicará el programa y entenderéis un poco más a qué me refiero, porque es una auténtica locura.


Por otro lado, la AJSV vuelve a acudir a la cita, esta vez solita, así que me toca organizar todas las actividades: talleres, exhibiciones, charlas, torneos, ginkana... Vamos a ir a saco con todo lo que tenemos, creedme. Y no sólo a ExpOtaku: este mes es otra locura. Empezamos mayo con la exhibición del CUVI, seguimos con torneos de softcombat en la Boom a la vez que nos desdoblamos y estamos en Santiago ofreciendo un taller de armas, el tercer finde toca ExpOtaku y vamos a acabar el mes con una sorpresaza que anunciaré en cuanto tenga todo atado y asegurado, pero que os va a interesar mucho. Además, en mayo es el cumpleaños de la asociación, lo que le da un plus de importancia siempre. Nota mental: organizar la cena anual de la asociación. Sí.

Supongo que ahora entendéis un poco mejor por qué mayo es el epicentro de mi año, por qué me dedico a ahorrar todo el año para este mes, por qué a medida que se acerca empiezo a ponerme un poco más borde y animada a la vez. Y por qué desaparezco a principios de junio, recuperar energías me mantiene en casita comiendo y durmiendo durante casi una semana...

Y bueno, mientras tanto sigo con los encargos de armas, que nunca se acaban. Ahora mismo estoy terminando una wakizashi que hará juego con una katana que hice hace un par de meses, y comenzando dos nuevos pedidos de látex: un martillo con escudo, y un sable, ambos para fuera de Vigo y ambos para jugadores de jugger.




lunes, 21 de marzo de 2016

III Xabaril Cup

La III Xabaril Cup ha sido un punto de inflexión para mí. Se trata de mi primer torneo de jugger y del segundo de mi equipo, Cova Céltica.

Antes de continuar, quiero hacer una reflexión sobre el equipo. Pese a su origen inicial, poco queda hacia dentro del proyecto del equipo unificado vigués, y nada hacia fuera. Pasó de ser la gran ambición de Vigo a un equipo de jugadores de poca experiencia y novatos en su mayoría, entre los que me incluyo. La Cemetery fue poco más que un experimento, una prueba para comprobar la continuidad del equipo y decidir su disolución o continuación. Pero es un equipo que lleva meses esforzándose como el que más, entrenando tres días a la semana y exigiendo sudor y sangre a sus jugadores. Por eso, cuando llegaron a mis oídos algunos desplantes y desprecios hacia el equipo, me dolió mucho. Algunos se tomaron esos comentarios con satisfacción, contentos del menosprecio ya que, si se confiaban, nos daban una oportunidad de sorprender y adelantar el marcador antes de que reaccionaran.

En mí tuvo el efecto contrario. Me forcé a que debíamos dejar el pabellón alto, y eso comenzó a pasarme factura antes del torneo sin siquiera darme cuenta. La noche anterior, debido a los nervios, apenas pegué ojo. Durante el viaje, con mi paranoia y pesimismo característicos, comencé a preocuparme severamente, intenté relajarme con bromas y ánimos, pero conocer el grupo que nos había tocado no ayudaba, unos CJ y Mortal Compos muy fuertes y que, si queríamos clasificarnos, debíamos derrotar al menos a uno de ellos, algo de lo que yo no me creía capaz; Medaiwá, compañeros vigueses, en su mayoría urracas pero reforzados por Rober (nuestra mayor preocupación), Porte y Cloe (a la que habíamos subestimado), y contra los que teníamos algo de confianza, y Espantapájaros, equipo de veteranos que no tenían nada que ver con el Espantapájaros con el que Paula había jugado la Winter y que, pese a que no los considerábamos excepcionales, tenían la experiencia para darnos problemas graves.

Volví contenta con los resultados, emocionada por el compañerismo entre vigueses, pero a medida que pasan los días y lo veo con retrospectiva, me queda un sabor cada vez más amargo. Flaco favor le he hecho a mi equipo saliendo a cazar, tan condicionada mentalmente que todos los puntos en los que salí hice un papel nefasto, ayudando más quedándome en base, dirigiendo y cambiando líneas. De poco o nada sirvieron los ánimos de Lume, que me comentó después de la fase de grupos que, después de Ferre y con el panorama actual vigués, me considera la caza con más potencial del núcleo. “Eso es muy triste”, respondí, y nos echamos a reír, pero de verdad lo pienso, es deprimente que alguien piense eso después del nivel tan bajo que demostré durante el torneo. Y para muestra, mejor analizar los partidos que jugamos.

Antes de nuestro primer partido, tuvieron lugar otros dos: el disputadísimo CJ-Mortal Compos, y el Medaiwá-Espantapájaros. Dos partidos no sólo reñidos, sino también caldeados, lo que me llevó a denominar el campo B como el “campo de la discordia”. El nivel de los partidos y la veteranía de los equipos los hizo entrar en el juego rápidamente, tanto física como mentalmente. Aprovechamos para analizar a nuestros cuatro adversarios desde la banda, mientras animábamos a nuestros compañeros al grito de “¡Vamos, Templarios!”. Nuestro primer partido fue el tercero de la mañana y contra ni más ni menos que CJ. La mayor de nuestras derrotas. Mientras ellos ya estaban a fuego, nosotros todavía estábamos calentando motores, y eso nos condenó. Tras la derrota de CJ ante Mortal, decidimos que debíamos vencerlos para pasar de fase, y la ventaja que nos sacaban antes del segundo tiempo cayó sobre mí como una losa. Como caza novata, necesito tiempo para evaluar la guarda con la que salir, y eso me hizo caer en el desánimo. La lesión de Kique, nuestro caza principal, le puso la guinda al pastel, y me bloqueé. Resultado: 1-12. El resultado habla por sí solo.

Comienza el CJ-CVC

El partido siguiente fue un Mortal-Espantapájaros que me perdí por arbitrar en otro campo, pero que me comentaron por la tarde. Y a continuación el Cova-Medaiwá, sinceramente el partido al que más ganas tenía, por ser nuestros compañeros pero también nuestros rivales principales desde la creación del equipo. Siempre nos animamos a base de intentar superarlos, pero aprendiendo unos de otros. Y fue el partido que rompió el mal rollo del campo B, limpio, reñido, entre risas y sudor. Un 5-6 que nos supo a casi empate, quedándonos cortos en sólo dos piedras, pero que disfrutamos como enanos. Eso sí, de nuevo mi papel en el campo dejó mucho que desear, sentando un precendente que se repitió en los sucesivos partidos que jugamos: comenzábamos a remontar en cuanto yo me retiraba del campo y me dedicaba sólo a organizar las líneas e intentar guiarlos a gritos, una labor que creo que no les puse fácil debido a mi voz baja y aguda.

Después de comer nos tocaba Espantapájaros, un equipo que tras varios comentarios de los compañeros vigueses, me daban más miedo que nunca, pero no podíamos permitirnos perder. Estaba claro que ya no había forma de clasificarnos (dos derrotas y un juggaverage por los suelos), pero acudimos al torneo convencidos de poder ganarlos y el orgullo es fuerte en las Rías Baixas. Nuevamente salí de caza al principio del partido, animada por la confianza de mis compañeros en que podía perfectamente con Erane. Y seguro que puedo cazarla sin problema, pero no ese día, con ese ánimo y el bloqueo. Después de cuatro puntos dejé el stab, haciendo un favor al resto del equipo. Fue también el partido que me mostró una línea que nunca habíamos explotado y resultó dar muy buenos resultados: Rafa, nuestro qwicker, después de un par de meses persiguiendo a todos y cada uno de los kettes de Vigo en los entrenamientos, hizo un papelón como caza, y Paula, escolta, fue forzada contra su voluntad a salir de corredora, donde, pese a que no lo vea, resaltó, arriesgando en todo momento. Falló la condición física y la sustituí como portajuggs en algunos puntos, en los que tampoco tuve opción de marcar. En el segundo tiempo apretamos al máximo, consiguiendo el partido con un sólo punto de diferencia, 7-6. No era el resultado que habríamos vaticinado, pero una vez más habíamos tardado demasiado en reaccionar, adaptarnos y contraatacar.

Kette vs. kette en el ESP-CVC

Y llegamos al Mortal-Cova. Viendo el percal, salí dos puntos contados y, siguiendo la racha, me retiré al momento. Esta vez recuperamos enseguida, comenzamos a cambiar y dimos guerra desde el principio. La rotura del segundo kette de Porta nos dejó sólo con palos, algo que aprovechó Kiliak para romper desde nuestra derecha, y no fue hasta el segundo tiempo que conseguimos frenar esa táctica. Una nueva derrota, 4-12, mucho menos amarga que contra CJ, de la que aprendimos mucho pero que nos dejaba fuera de eliminatorias y con un juggaverage considero que inmerecido para el juego que habíamos tenido.

Las horas siguientes me gustaría poder borrarlas, por el cambio de ambiente (a peor), las broncas, las peleas de parvulario y las ganas de largarnos de una vez… Así que me quedaré con el “secretaria” de Hans, el 100-0 del Corvos-Ragnarök y el viaje de vuelta pisándole los talones a Ángela por mucho que quisiera dejarnos atrás.

El celeste nos da buena suerte

Ha sido un torneo que me ha dejado con sentimientos encontrados: la amargura de ceder al bloqueo mental que yo misma me provoqué y del que no pude salir; el orgullo de mi equipo, que supo resolver en gran medida mis cagadas y la ausencia de Kique y que me hizo caso en todo momento; la alegría de conocer gente nueva, de reencontrarme con otros compañeros y la cantidad de gente que acudió al campo, a jugar y a ver; la vergüenza de ciertas actitudes, sobre todo por la impresión que se llevó el público y que es el gran lastre de este deporte…

Sin embargo, de todo se aprende, y no me arrepiento de haber ido. No es que tenga muchas ocasiones de acudir a torneos fuera de la ciudad, conozco a muy poca gente del mundillo, al menos en persona, y he podido comprobar que, con la dificultad de renovar la vieja sangre en el núcleo, el nivel ha bajado considerablemente, así que estamos a años luz de ser un equipo decente, pero hemos conseguido consolidarnos mucho más como equipo, tanto dentro como fuera del campo, y ya estamos mirando hacia delante, hacia la I Liga de Softcombat por equipos de Vigo, que va a estar de lo más reñida y que empezará en abril. Y mientras tanto, a seguir entrenando sin parar.

Foto en honor a Kique, que no pudo estar presente para esta foto que tanto quería como fan de One Piece.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Tareas pendientes

No, no me he olvidado de vosotros. Simplemente intento ser consecuente con mis prioridades, que implican en primer lugar los trabajos para con la aso, las federaciones (sí, federaciones, en plural), mi vida personal, la búsqueda de trabajo y, sobre todo, la finalización de los encargos a tiempo. Y es que éste está siendo un periodo atareado y de novedades, en todos los sentidos. Así que intento adaptarme a ello, algo que me cuesta bastante pero que, vistos los últimos meses, al menos en el tema personal, es algo totalmente necesario, y que me deja el tiempo que necesito en comenzar nuevos proyectos y retomar los dejados de lado.

Y una de esas novedades es que éste parece ser el año en que aprenderé a hacer armas de látex. Sí, ya había hecho un par con anterioridad, y el resultado dejaba demasiado que desear, por mucho que me dijeran que no. Pero en el plazo de un par de meses me han hecho ya tres encargos de armamento de este material, que incluyen un escudo y una espada de Lagertha, un hacha de 700 gr. y un martillo y un escudo. Todos ellos para el primer cuatrimestre del año. El más urgente el pedido de Lagertha, encargado para presumir de él en la Arribada de Baiona de este fin de semana. Y ha sido una buena demostración de lo mal que calculo los tiempos con previsión. Contaba con tenerlo la semana pasada, pero el hecho de usar un aerógrafo en vez de un pincel como había hecho hasta ahora me ha forzado a aplicar más capas, con el consecuente tiempo de secado a mayores. De todos modos, el trabajo avanza lento pero seguro, y cuento con terminarlo mañana por la noche (crucemos los dedos para que no pase nada), de modo que el sábado esté operativo para su exhibición.


Mientras, voy trabajando en el diseño del grabado que llevarán las hojas del hacha, unas alas con diseño vikingo, algo que nunca había hecho y que he descubierto que son una auténtica comedura de cabeza. Éste pedido tiene también cuenta atrás, ya que debe estar para antes de abril, aunque ahora tengo más confianza en organizar correctamente los tiempos.


Por lo demás, sigo con mis labores en la asociación, que en este momento son la organización de la I Liga de Softcombat por equipos de Vigo, y de un torneo de softcombat en el mes de abril puntuable para el ranking de Concilio de Herreros. Y siguen los trabajos de las federaciones de softcombat y de jugger, y alguna que otra sorpresita que tenemos guardada para la comunidad de softcombat que espero que llegue a buen puerto y se convierta en algo enorme. 

viernes, 29 de enero de 2016

Novedades de enfoques

Inicialmente inicié este proyecto con la ilusión de compartir no sólo mis vivencias, sino también mis conocimientos, mis experimentos, ideas locas que cruzaban mi mente, eventos que me resultasen interesantes...

Estos últimos dos años de mi vida han estado marcados por profundos cambios, unos buenos y otros muy malos. Uno de ellos fue conseguir ser editora en el blog de Las forjas de Skilfngheim, a mi parecer el blog más completo sobre softcombat en España, algo que me hizo mucha ilusión al principio, pero debido a acumulación de trabajo no aprovecho todo lo que me gustaría. Otro cambio, no en mi vida, pero sí en la del blog, es la paulatina retirada del arduo esfuerzo informativo que siempre han llevado a cabo sus dos administradores, Noldor y Ogruu, debido a sus responsabilidades personales.

Ésto me ha dejado en la situación de intentar publicar con regularidad en ambos, algo que no estoy cumpliendo y que voy a intentar con una pequeña reforma: he decidido que este blog quede como "diario", un pequeño confidente personal donde desahogarme y hablar un poco de chorradas. Vamos, lo que llevo haciendo ya un par de entradas, ya que los pocos lectores que tengo sois, sobre todo, personas que me conocéis del mundillo, y que, si habéis llegado hasta aquí, dudo que haya sido por el amplio contenido del blog, del que carece bastante muy a mi pesar.

Con esta medida, espero recopilar más material para publicar en el otro blog, ya que me daría una pena tremenda que muriese por mi culpa. Así, los tutoriales ampliados, los anuncios y las crónicas de eventos, y esas cosas las publicaré por allí en un intento de resucitar su antigua popularidad.

No quiere decir que vaya a dejar de publicar aquí, sin ir más lejos aprovecho esta entrada para comentar mis proyectos inmediatos. Para empezar, este 5 de febrero estaré en A Coruña (si nada lo impide, que teniendo en cuenta mi mala suerte es posible), celebrando el Día del Orgullo Pirata, la precuela de la Semana Pirata que está organizando mi adorada Jezabella para las fiestas de María Pita, y a falta de una caracterización decente, hago lo que creo que mejor se me da, armas, específicamente un sable pirata que me ha quedado más como una cimitarra pero que me encanta pese a su ancho. Cuando esté terminada, como siempre hago, la subiré a mi FB (debería plantearme crear una página, o una carpeta de Picassa, o algo de dominio más público).


Mañana, como la mitad de mis días de la semana últimamente, será de nuevo día de taller. Terminar este precioso sable para el día 5 de febrero, hacer un escudo de jugger cuanto antes, la espada y el escudo de Lagertha (otra vez) para primeros de marzo, al igual que un hacha de cabeza doble para Crónicas del Valhalla, en este caso de látex. Y un martillo y un escudo también de látex, sin fecha fijada. Y todos los posibles encargos que me salgan en estos pocos meses. Trabajo no falta, sólo hay que saber buscar.

Y hablando de látex, aprovechando el taller haré mis primeras pruebas con el aerógrafo y el látex, y si va bien también con látex y acrílicos mezclados. Espero muchos mejores resultados que con la brocha, la verdad.

Así pues, me retiro por hoy, en parte para comenzar los diseños del águila que llevará grabada el hacha, en parte para calmar las agujetas que me producen los entrenamientos a los que tan cruelmente me somete mi equipo de jugger en un intento por que deje de ser la jugadora más lenta de Vigo. Pobres ilusos...

jueves, 31 de diciembre de 2015

Un año más...

Estaba tumbada, intentando dormir un rato en vistas de esta noche de celebración y de las pocas horas de descanso de las últimas semanas. Y no he sido capaz. Mi mente me la ha jugado, y se ha puesto a dar vueltas ella sola. Un año que se acaba, ¿y a dónde me ha llevado? En casi todos los aspectos ha sido un año amargo y decepcionante por el ritmo al que avanzan las cosas.

Acabé el 2014 con la moral alta y mucha motivación. Mil proyectos en mi mente, de los que quería cumplir al menos unos pocos. Algunas cosillas pequeñas las he conseguido, con más expectativas que resultados satisfactorios. Otras me han llenado de orgullo sólo momentáneamente, para después dar paso a un sentimiento derrotista. La pendiente ha sido ligera pero constante, siempre hacia abajo, con algunos despuntes temporales. Amigos, gente que creía que sería importante, y se han ido sin dejar rastro, sin saber por qué, si fue culpa mía o de nadie. Simplemente ya no están. Gente que no me ha deseado más que mal, y a ratos lo ha conseguido. Gente que podría ayudarme y no ha mostrado más que la más absurda de las indiferencias. Situaciones que me han vencido ampliamente por su peso. Hechos amargos porque ya no volverán para remediarlos.

No ayuda a hacer balance positivo la ya longeva maldición navideña. Esta época es proclive, todo el mundo lo sabe, a problemas de salud, accidentes y otros hechos que quedan todavía más remarcados por ser las fiestas más memorables del año. Pero lo de mi familia ya no puede ser considerado un cúmulo de casualidades. Desde que murió mi abuelo la mañana de Navidad de hace unos 15 años, no hemos pasado una sola navidad sin pisar un hospital o un tanatorio, estando exentos el resto del tiempo. Éste año no ha sido para menos. Ha sido el año de las amputaciones. Dos personas diferentes en menos de una semana. Demasiada casualidad para mi ya atribulada memoria.

Sigo sin trabajo. Sigo estudiando sin ninguna motivación, buscando... algo. Sigo en un piso compartido con personas que no me caen bien y a las que no caigo bien. Sigo estancada, definitivamente. Y sé que es sobre todo cuestión de actitud. Pero ya me cuesta el simple hecho de levantarme de la cama, pocas fuerzas me quedan para todo lo demás, que no es poco. Sigo sin conseguir llevar a cabo todos los proyectos que tengo en mente, falta de ayuda, de medios... de ganas ya a veces...

Pero aunque la pendiente haya sido constante hacia abajo, también ha sido leve. No todo ha ido mal. Han habido pequeñas chispas de brillantez y felicidad. De nervios, orgullo, satisfacción y sorpresa. Me llevo también cosas buenas de este año. Destaca especialmente entre ellas la Isla Esmeralda, primer viaje desde hace años, tanta gente a la que tenía ganas de conocer y tanta gente a la que no conocía de nada y me han recargado las pilas un poquito, germen de nuevos proyectos, e impregnándome en deseos de volver. Gracias a la serie de circunstancias que me han permitido asistir, y ojalá tenga pronto una nueva oportunidad.

También ExpOtaku, punto de inflexión en mi vida actual por todo lo que me ha aportado, y a toda la gente que implica, compañeros, amigos y colegas. Si nombrara a todos no terminaría, y seguro que me olvidaría de algunos. Sabéis quiénes sois, lo que habéis hecho por mí y lo que he intentado hacer por vosotros.

Y otros sucesos y personas que no tengo claro en cuál de los lados de la balanza poner, pero que me han enseñado. Me han enseñado a seguir, aunque sea sola. Me han enseñado a sacar fuerzas de donde no quedan. Me han enseñado a improvisar en un mar de caos y desesperación. Me han enseñado que todavía puedo, que no debo darme por vencida hasta haber agotado todos los recursos, incluso los que están fuera de mi alcance. Quién sabe a dónde me puede llevar todo ese esfuerzo, pero no lo sabré si nunca lo intento, si el miedo me hace a un lado y pierdo antes incluso de haber jugado.

No sé cómo lo haré, cómo conseguiré que mi cabecita funcione correctamente de nuevo, de qué inesperado lugar volveré a sacar fuerzas, pero seguiré caminando, me levantaré cuando me caiga, cargaré con lo que haga falta y me llevaré por delante lo que se me interponga. Ya veremos dónde estoy dentro de otro año.

Y dónde estaréis vosotros.


martes, 1 de diciembre de 2015

Cificon, federaciones, proyectos, chorradas y desvaríos...

Prometí reseña de la Cificon, lo sé, pero ha sido un mes de locos. Por encima de todo a causa de la asociación. La necesidad de organización continua en una asociación con tantos socios exigentes es bastante agotadora, aunque sólo sea porque tiene siete meses de vida y queda mucho trabajo por hacer. Y la cosa empeora cuando todo son trabas y desgana por parte de organismos y agencias. Seguimos sin campo (en gran parte porque soy un desastre, lo reconozco), sin seguro (Reale se ha puesto puñetero con el seguro de RC y accidentes), pero al fin hay secretario desde la dimisión de la anterior secretaria, lo cual al menos me alivia una pequeña carga (aunque me cueste dejarla ir).

Pero hay ámbitos en los que sí vamos avanzando de cara al 2016: la I Ligas Rías Baixas va por buen camino, aunque sin fecha definida debido a la falta de seguro. Estamos (estoy) organizando también una liga de softcombat por equipos, a falta tan sólo de las oportunas modificaciones del reglamento de Softcombat Arena (Madrid). Y hay planeado torneo, de palabra por el momento, y es posible que el plan B sea totalmente imprescindible (digamos que la organización de la Boom no me termina de inspirar confianza), pero la intención es que haya torneo de softcombat puntuable para el primer semestre de 2016.

Además de eso, están las federaciones de softcombat y de jugger. En la primera, pese al futuro puesto de vocal solamente, he decidido tomar las riendas de las redes sociales y el blog, que se estaban muriendo un poquito, además de realizar el ranking. Y en la segunda al fin se están organizando las comisiones oportunas, y como no tengo suficiente trabajo (nótese la ironía), me he apuntado al comité de comunicación, encargada de las notas de prensa, las traducciones y la imagen pública de la federación.

A mayores, ya que seguro que todo eso os parecen nimiedades, no estoy pasando por un buen momento personal, será cosa de que se acerca Navidad, fecha a la que, quien me conozca un poquito, sabe que le tengo muchísimo miedo, por razones muy variadas pero muy constantes año tras año. La cuestión es que todo eso forma una pelota que parecía muy pequeña al principio, y que ahora no estoy muy segura de si ha crecido mucho o yo ya no tengo fuerzas de tanto mantenerla lo más arriba que puedo.

Podría sumar el equipo de jugger, pero es una carga ligera, al menos por el momento, pero cuyos entrenamientos, evaluaciones y tejemanejes me tienen también bastante ocupada y me impiden relajarme temporalmente.

Pero yo he venido aquí a hablar de Cificon, ¿o no? La verdad es que es un evento que me ha dejado con sentimientos encontrados. No ha sido un mal evento, pero tenía un regusto un poco amargo. La actividad fue bastante menor de la esperada, los apuros de organización nos pusieron piedras en nuestro propio camino, y por ello, pese a lo pequeño del evento, supuso un gran esfuerzo. Así como en la Expotaku intentamos siempre buscar algún momento para pasear, desestresarnos, saludar y hablar un poco de banalidades, en Cificon, pese a tener tiempo, a mí personalmente me fue imposible relajarme. Si estaba sentada en el stand me empezaba a agobiar, bar era un no parar, si paseaba me deprimía... Sumado a más problemas personales, la falta de dinero como motivación para curiosear por los stands y el estrés que llevábamos encima de la pre-organización, supuso un mazazo.

Pero no todo fue malo, para empezar sacamos una experiencia que considero que nos ayudará mucho en el futuro, sobre todo respecto a organización. Expotaku es un evento formado y estructurado de antes de que nosotros llegásemos, así que considero que éste fue NUESTRO primer gran evento, y hemos aprendido mucho con él. Además, me llevo muy buenos recuerdos, algunos personales guardaditos para mí, algunos divertidos como el torneo de softcombat con sables láser y otros apocalípticos como las dos inundaciones consecutivas de nuestra habitación y la consecuente expansión de Industrias Pepe hacia las piscinas indoor. Ha sido un evento que nos ha unido aún más y nos ha dejado también ganas de un poquito más, nos ha hecho conocer a gente maravillosa y reencontrarnos con buenos amigos sin tener que esperar un año para ello. Así que, pese a todo lo malo, no lo cambiaría.



PD: Aprovecho para recordar a despistados que tengo aún dos espadas láser a la venta, verdes, por 15 €, y todos los escudos que hice para la Isla Esmeralda, a sus respectivos 20 y 25 €. Foticos al final de mi álbum.

PD2: Los pases de la Cifi eran chulísimos, y quiero un corset porque es la cosa más cómoda que existe.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Cificon 2015

En 9 horas estaré camino a Coruña. De nuevo. Y organizando nuevo evento, relacionado con Expotaku, pero totalmente diferente. Repetimos organizadores y promotor, pero será un evento totalmente distinto, para empezar orientado a un público adulto en vez de hacia la juventud. Y su propio nombre indica la temática del evento: CIENCIA FICCIÓN (CIFICON). En el cine, la televisión, la literatura, la animación, el dibujo, los videojuegos... Cualquier expresión artística relacionado con este género tiene cabida en el Expocoruña este fin de semana.


Pero no ha sido nada fácil para nosotros. Llevamos un mesecito de lo más movido, debido a la falta de colaboración inicial, la poca repercusión mediática y el registro opuesto a lo que estamos acostumbrados. Y ha sido un mes de locos, con el promotor indispuesto nos ha tocado poner toda la carne en el asador, y ahora que ya están las cartas sobre la mesa, no queda más que cruzar los dedos y esforzarnos en crear, nuevamente, un evento que guste, atraiga, divierta, enseñe, comparta y cale hondo. No sé el resto de mis compañeros, pero yo estoy con el corazón en un puño.

Para empezar, abrimos horario haciendo algo que me cuesta mucho: hablar en público. Y es que me va a tocar abrir el debate sobre cine de ciencia ficción desde los 70 (eso es MUCHA ciencia ficción). Quien crea que la gente va a estar dispuesta a abrir un debate a las 11:00 am ante totales desconocidos, es que tiene mucha confianza en que participe la gente adecuada. Así que toca chapar un poco y echarle muchos huevos.

Además, aún no he podido terminar los sables láser... ¿Sables láser? ¿Alguien ha dicho sables láser? ¡Sí, sables láser... de espuma! Y es que, aunque no lo parezca, el softcombat no es un deporte sólo para niños. Así que, como ya viene siendo habitual, efectivamente, habrá torneo de softcombat. No puntuable para el ránking de Concilio de Herreros, porque todavía nos falta árbitro federado, pero sí se usará el reglamento de la FES. Por desgracia no he podido llevar a mi asociación, al no parecerme de provecho. No hemos podido introducir actividades de jugger por negativa del promotor, así que era un poco absurdo movilizar una asociación de otra ciudad para hacer un torneo del que, para qué negarlo, tendría que acabar haciéndome cargo yo misma. Así que, lo siento, sólo podréis disfrutar de mi compañía, por poca cosa que sea. Pero espero veros igualmente en la arena empuñando el sable y usando la fuerza o cualquier otra cosa necesaria para ganar.


Y estas son sólo actividades de las que me encargo personalmente, pero habrá muchísimas más: talleres, ponencias, proyecciones, torneos de juegos de mesa, concurso de cosplay, exposiciones, trivials, puestos de artesanías (especial atención a Bocaditos tiernos y dulces, con sus galletas y tartas temáticas, a Lonely Soul Cosplay & Photo y a sus réplicas en madera para cosplay, y a Mie Moe, habitual colaboradora, artistaza y mejor amiga). Eso sí, no podéis iros sin pasar por el Bar to the Future a refrescaros o llenar el estómago.


Obviamente habrá reseña, cortita como todas mis entradas, pero en la que intentaré plasmar todo lo que pueda del evento. Os espero en Coruña para disfrutar de un octubre plagadito de patines voladores, wookies, trekkies y whovians. ¡No podéis faltar!

domingo, 4 de octubre de 2015

Tutorial: escudos - Poliestireno extruido (II)

El primer paso para la construcción de nuestro escudo heráldico es trazar la plantilla por la que deberá pasar nuestro escudo según la normativa de Concilio de Herreros, que es básicamente esta:


Una vez tengamos esto empezamos a diseñar la forma del escudo, teniendo en cuenta dejar al menos un centímetro de margen entre el borde del diseño y el límite de la plantilla, ya que los cantos del escudo deberán tener un acolchado mínimo de ese grosor. Una vez tenemos el diseño empezamos a cortar. Aunque el poliestireno extruido es un material muy resistente, cortarlo con un cúter es sorprendentemente fácil y rápido, por lo que no os supondrá mucho tiempo ni esfuerzo.



Con ayuda de la cinta de doble cara, pegaremos la llana plástica, probando cómo queremos que esté situado el agarre para que sea cómodo. Aunque no lo creáis, un par de tiras serán suficientes para que la llana resulte inamovible.



Ahora llega la parte más difícil. Cortamos de lado a lado los huecos por donde pasará el cinturón. Recordad hacerlos lo suficientemente anchos para que el cinturón pase sin problemas. Una vez hecho esto, en la cara frontal y usando los huecos como guías, haremos una pequeña cuña para que el cinturón quede encajado. Si usáis un cúter, rebajar el poliestireno será una labor larga y cansina, así que os recomiendo usar una dremmel. Al final, el resultado es éste.


Pondremos un trozo más de cinta de doble cara para evitar que el cinturón se mueva. Y con ésto ya tenemos el esqueleto de nuestro escudo. Como detalle a mayores a mí me gusta, por comodidad, acolchar la zona donde apoyaremos el brazo. Por lo general no será necesario, no es que nos vayamos a hacer daño por los golpes, pero da una mayor sensación de acomodamiento del escudo al brazo. Con un pequeño trozo de esterilla de 7 mm es suficiente.



Hecho esto, vamos a proceder con el acolchado. Ponemos tiras de cinta de doble cara a lo largo del borde del frontal, y unas cuantas por el centro para sujetar la esterilla de 7 mm, y la pegamos todavía sin cortar.


Una vez esté bien pegada, procedemos a recortar la esterilla alineada al borde del escudo. Después medimos el grosor del escudo y cortamos tiras de esterilla de 10 mm para cubrir los cantos. En esta ocasión yo he recortado tiras 5 mm más anchas para que sobresalieran sobre el frontal. Colocamos más cinta de doble cara en el canto del escudo para evitar que la esterilla se mueva, aunque si hacéis un canto que no sobresalga sólo necesitaréis la cinta americana y podréis saltaros este último paso.


Y procedemos a encintar todo el borde con cinta americana. Aquí comienza el trabajo de decoración con la que queráis dotar a vuestro escudo. En mi caso, cinta americana para simular un remachado metálico.


El resto del trabajo es simple decoración. La cinta americana es la opción más sencilla, colocar tiras que se monten ligeramente entre ellas para crear frontales de colores planos. Dentro del resto de opciones las posibilidades son infinitas: vinilo, acrílicos, tela... Cualquier material que se os ocurra y no endurezca la espuma. Éste es el resultado de mi escudo. 


El diseño de este escudo es muy sencillo pero resultón, como podéis ver. Y, lo que es más importante, muy seguro y duradero. Con respecto al gasto, no es mucho más caro que los escudos de cartón, en total en este escudo he gastado menos de 20 euros.

Espero que os guste y resulte útil.